22 feb 2012

Témporas actuales

Hay veces que la gente cuestiona cosas por cuestionar, argumentándolas además por argumentar. Y esto viene al hilo de la Memoria Histórica señores. Ayer, mi buen amigo y admirado Víctor de la Serna me comentaba lo anticuada que estaba esta revisión de la historia para hacer justicia. Víctor, de verdad, te admiro, por que normalmente una persona de tu posición tiene tiempo para todo menos para contestar a un chaval de 20 años que te intenta tocar la vaina. En cambio tu gastas tiempo de tu vida en replicarme, y eso me ayuda, me enseña. Me vas a permitir que te llame amigo. Así que, amigo, otra vez discrepamos.

Cuestionar un hecho histórico relevante y veraz como este es como cuestionar la visión misma, o la escritura si lo prefieres. Me explico. La visión es un don innato del ser humano, desde que somos humanos tenemos la capacidad de ver, y por muchos años que pasen nuestra raza no pierde esa capacidad. La modernidad no vicia o desacredita esta característica humana. Y con la escritura pasa igual. La escritura es un sistema de comunicación usado por el ser humano desde el neolítico, y la seguimos usando hoy en día. Es más, tu y yo hablamos mediante este método. A donde quiero llegar a parar es a la siguiente idea: no por ser un medio o una idea con años de vigencia tiene por que estar desacreditada. Y aqui nos pasa igual.

Tenemos una guerra, la Guerra Civil, en la que se cometen por ambos bandos atrocidades propias e impropias tambien de una contienda. Una batalla entre hermanos. Tenemos además la victoria de un bando, y sus 40 años de dictadura. Durante estos años se ajusticia a todo aquel participante de un régimen democrático elegido por los españoles como es el de la II República, aprobando leyes y aplicándolas con retroactividad. ¿Y de los caídos republicanos que nos queda? El Valle de los Caídos, les quedó bonito.

No pretendo dar a nadie lecciones de historia, y menos a ti. Probablemente me des mil vueltas en esta materia y en otras tantas. Intento relatar la desigualdad histórica antes mencionada, recordando además que los crimenes contra la humanidad no preescriben.

Las cosas como son. Mientras no nivelemos esa balanza no podremos abrir un libro de historia y aprender del pasado. Es como si la justicia tuviera la venda bajada desde 1939. Acabemos con esa desigualdad nosotros que podemos, para poder enseñar a nuestros hijos que hubo una guerra, que la perdimos o la ganamos, que juzgamos a esos asesinos como a cualquiera y que cerramos las heridas. Es el único medio para la cicatrización.

Un abrazo Víctor, gracias por tu atención.

Alejandro Manzaneque

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