22 feb 2012

Me duele Valencia, em fa mal


Las personas que me conocen bien saben que busco siempre tener una opinión moderada de las cosas, que le busco las contras a mis ideas (incluso hay quien critica mi posible excesiva tibieza).

Hoy pido permiso para apearme un instante de mi propio camino y ya de paso para que, si has empezado a leer esto, lo acabes de leer pese a que el texto es algo largo. Quizá porque tengo solo dieciocho años y alguna que otra hormona, porque desde que tengo uso de la razón solo conozco en mi autonomía un gobierno de caracter marcadamente conservador que se ha ido degradando y degradando, corrompiéndose y corrompiéndose, pudriéndose y pudriéndose y espero, desplomándose o desplomándose.

Que traten como a terroristas a mis compañeros de otros IES valencianos, que les disuelvan a golpes o al precio que fuere cuando forman pequeños grupos en la calle, antes de que se puedan agrupar para evitar que la manifestación se dé, como si fueran malas hierbas a las que se ha de eliminar de raíz antes de que se expandan, que un director de policía, sí, ¿no?, ¿de policia?, se refiera a ellos como "el enemigo" es algo que me quita las ganas de vivir en esta tierra, en esta comunidad, realmente me las quita.

Tengo una excepción, una opinión sobre la que no puedo dudar, que no es otra que la preponderancia de la democracia sobre todo, y como no, sobre la pervivencia de los gobiernos, y, eso es algo que desgraciadamente, a la vista de las escenas que estamos pudiendo contemplar en Valencia (los que no veamos el informativo de Canal 9) observamos que se ha perdido en Valencia.

Ver que el cuerpo del Estado, esto es prensa pública y fuerzas de seguridad para el caso que me atañe, actúen como si fuesen los perros de presa de un gobierno que les asigna por misión callar a unos jóvenes armados con libros y libretas y tratar de mostrarnos como unos violentos me saca de mis casillas. Supongo que si los mismos profesionales del orden público y la información que hoy actúan como lo hacen mañana supiesen de compañeros suyos de profesión actuando como ellos en alguna dictadura sentirían vergüenza profesional.   
Somos vuestro futuro, y, aunque pequeñitos, CIUDADANOS. Sois unos cretinos si creéis que teneis una mínima parte de la razón al degradarnos, si crees que así conseguís algo. Aunque la eduación que nos dais sea cada vez peor debido a vuestra infame gestión y absoluto desprecio por la misma, sigue siendo educación en democracia, y existimos los que solo podemos sentir pena al asomarnos a la realidad que habéis propiciado.
Fernando Hortal

No hay comentarios:

Publicar un comentario