29 ene 2012

38 Congreso del PSOE

Bueno amigos, ya tenemos a una semana el 38º Congreso del PSOE. Dos candidaturas, como ya sabréis. La cosa está clara, ya que hay dos opciones claramente opuestas a mi entender, dos concepciones de socialismo, que son para algunos, contra puestas. 

De un lado, tenemos a la olulense de adopción más famosa del mundo, el último bastión de la socialdemocracia tercerista, anteriormente conocida como Carme (o Carma, no lo sé)... Carmen Chacón. Nunca me ha gustado los discursos socialdemócratas descafeinados, pero he de confesar que al principio de todo le di un voto de confianza. Este voto de confianza caducó el pasado 7 de enero, al anunciar con un discurso muy gastado de optimismo desmesurado, su candidatura. Además, el escenario le restó a la nueva Carmen credibilidad. Olula del Río, un pueblecillo de Almería perdido en la sierra, del cual es oriundo su padre. 

¡Qué casualidad! ¿Dónde estaba Carmen cuando políticos como Durant i Lleida o Artur Mas atacaban la noble tierra andaluza? Siempre he odiado el paracaidismo oportunista de la clase política, y en este caso, mi repulsa es quizás más flagrante. Solo nos faltaba que en vez de ser Carmen fuera María Dolores... o que hubiese admitido que a partir de ahora hablará catalán en la intimidad. Además como estrategia deja mucho que desear, es como si el Real Madrid hubiese presentado a Cristiano Ronaldo en el Camp Nou.

Y en el otro rincón, usando términos boxísticos, encontramos a la que es para mi, última figura relevante de la izquierda, del linaje Guerra - González, un gestor, un profesor, Alfredo Pérez Rubalcaba. Alguien que ha llevado tan bien ministerios como los de Educación e Interior, que ha sido portavoz, que es conocido por ser un político llano, que explica para ser escuchado y comprendido, y que además cuenta con el apoyo de una mayoría del partido, incluido Felipe, debe ser a priori ganador.

Han intentado cargar contra el a lo largo de su carrera, caso GAL por ejemplo, demostrando siempre su honradez e integridad moral. Ahora el ataque lo protagoniza la dudosa familia de la izquierda que se hace llamar socialdemócrata, esos hippies de Armani que no han salido en su vida de una oficina, que no tienen contacto con la realidad. No saben el rival que tienen enfrente.

Un hombre sabio, hecho entre bibliotecas y calles, con un saber llano y un conocimiento social que pocos tienen. Es capaz de sentar a sus críticos con una sola frase. Un parlamentario, orador de la vieja escuela, la buena escuela.

Me gustaría acabar mi primera entrada con una reflexión. Alguien me dijo hace poco: ''Quitate la ceniza ya del cuerpo, la izquierda ha muerto''. Querido amigo, la ceniza no es más que síntoma inequívoco de la resurrección, de la constante renovación. No he entrado jamás en una mina, ni entraré, pero sigue habiendo gente cobrando una miseria en un trabajo asfixiante, bajo el mando del patrón (ahora llamado empresario) que ahoga cada día más sus derechos. Mientras quede gente así existirá la izquierda, como lucha. Jamás me quitaré la ceniza, ni el polvo de tantos campos que aré, quizás deberíais vosotros bañaros en ese almizcle de pureza para que volvamos a ser lo que nunca debimos dejar de ser.

Llámame romántico.

Alejandro Manzaneque

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